CRÓNICAS DULCINEAS
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1605

de Ramón Crespo
Entrega I Dulcinea_busto.gif Entrega II Dulcinea_busto.gif Entrega III Dulcinea_busto.gif Entrega IV Dulcinea_busto.gif Entrega V Dulcinea_busto.gif Epílogo
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Las Crónicas Dulcineas –desde una perspectiva de folletín rosa de actualidad- cuentan que Aldonza Lorenzo se siente ultrajada por las patrañas que sobre su persona urdieron El Caballero de la Triste Figura y su falso escudero. Burlada y ofendida, aprovecha los fastos del IV Centenario, para declarar a los cuatro vientos su verdad, pero una serie de desventuras y su lectura personal de la novela en la cárcel harán que sus intenciones den un giro absoluto.

La edición original todavía puede verse en la gentil página de J.Felipe Foj Candel.

Advertencia preliminar: el alumno deberá leer detenidamente la Presentación y cada una de las entregas de Las crónicas, luego realizará las actividades indicadas.
Las palabras destacadas ofrecen información para la comprensión del texto y para la realización de las actividades.

Presentación

Cuenta Aldonza Lorenzo que hasta la fecha nunca había hecho declaraciones sobre su supuesto romance con el Caballero de la Triste Figura , pero que aprovecha los fastos del IV Centenario de la aparición de la disparatada crónica de aquel noviazgo, alumbrado por la sesera calenturienta de su ocioso vecino y sólo confirmado por el testimonio interesado del analfabeto de Sancho Panza, para hacer algunas precisiones. Las patrañas del loco enamorado, siempre según la aldeana, comienzan con el retrato que difundieron de ella aquellos dos insensatos, pues Aldonza no era, como bien salta a la vista, hermosa sin par, y su principalidad sólo se debía a que siempre tuvo la mejor mano en toda la Mancha para salar puercos.

Añade también muy afligida que todos los personajes de aquella crónica estrafalaria han merecido algún análisis en los congresos cervantinos, todos, hasta la insípida de la sobrina, todos menos ella, que fue creada muda por Don Miguel, sólo como un barrunto amoroso del señorito metido a caballero andante; pero que después de cuatrocientos años va a largar por su boquita, sí aquí, en las Crónicas que editaremos en esta página con la periodicidad que dicte la saña despechada de la princesa manchega.
Nos relata además que en su dignidad herida no la mueve el peculio ni la efímera fama, porque ya por culpa del botarate de Alonso Quijano con creces fue evocada en mil ventas y denostada en más caminos, porque sólo me espolea mi condición de género, el derecho a mi imagen, el de este cuerpo lozano que ni en sueños él se atrevió a tocar, pero no quiero adelantar pormenores sin antes convenir las cláusulas de la edición de mis nuevas sobre esta celebrada historia, lo que por mí misma y por las malas lenguas sé, que a buen seguro moverán el juicio de los versados en El Quijote , los de este siglo y también de los venideros. Lo que nos llena de satisfacción, entrañables lectores, seguidores voraces de la más palpitante realidad, por ser una vez más los pioneros de la noticia. La dulce y mohína Dulcinea del Toboso, la dueña esquiva de don Quijote, nos hará depositarios exclusivos de sus revelaciones.
En sucesivas entregas, la protagonista femenina del romance más traído y llevado en castellano nos irá dando respuesta a las muchas preguntas que siempre nos hemos hecho sobre la condición de amante del ingenioso caballero andante...
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¿Por qué el arrebato amoroso no le llegó al ingenioso hidalgo hasta que frisó su edad con los cincuenta años?

¿Acaso no es escarnio contra una humilde, analfabeta campesina cuando se dirige a ella por carta como ¡OH BELLA INGRATA, AMADA ENEMIGA MÍA!?

¿Repudió Alonso Quijano cuerdo a la única reina de su loco corazón?

¿Por qué en su testamento legó toda su hacienda a la sobrina y en sus postrimerías a Dulcinea ni la mencionó?

¿Dónde estaba el límite en la estrecha y prolongada relación que mantuvieron caballero y escudero, siempre parejos en las dos dilatadas salidas de sus respectivos hogares?

¿Con qué objetivo mintió Sancho a su señor sobre sus dos entrevistas ficticias con Aldonza Lorenzo?

Todas las respuestas, curioso lector, muy pronto aquí, en esta glamurosa página de Dulcineos del Toboso.
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Actividades

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A la Entrega I